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La boda de Marina y Boy ha sido toda una aventura. Una boda muy campestre en una bonita finca en Puerto Real, en Cádiz, donde el color y la magia brillaban por doquier.

Y nunca mejor dicho, porque hasta la lluvia rayos y centellas que venía azotando la provincia desde hacía ya dos semanas, cedieron el día anterior, transformando el campo en un lienzo fresco y adecuado para que ellos celebraran el día más importante de sus vidas. 

Marina lucía preciosa con su velo rosa, absolutamente integrada en su entorno. Un ramo divino de flores preservadas que contribuyó indudablemente a su belleza. Sencilla como es ella, alegre y fresca no podía haber elegido un lugar mejor. Rodeada de color y abrigada por los suyos reflejaba toda la felicidad e ilusión que caracteriza esta nueva etapa. Definitivamente una novia muy muy luminosa.

Amigas y familiares implicados que disfrutaron la ocasión como si fuera la suya propia. Una boda preciosa y muy familiar que nos recuerda que una boda entre todos, siempre suma mucho más. Gracias Sandra, Ale, Julia y a todos los demás por vuestra inestimable colaboración. 

A Marina y Boy les deseamos toda la felicidad y toda la suerte.

No te pierdas detalle de la deco de esta boda. Pincha aquí para ver más.