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Fue en la preciosa terraza de la Venta Junta de los Ríos, donde Estefanía, su madre, su hermana Nuria y yo nos reunimos por primera vez para conocernos y echar a andar su proyecto más personal e íntimo, su boda. Junta de los Ríos es un núcleo de población pequeño, un espacio rural impresionante que se enmarca en la ruta de los Pueblos Blancos, muy cerquita de Arcos de la Frontera, casi nada, y que recibe su nombre precisamente porque en este término se unen el Río Guadalete y el Río Majaceite. La pura verdad es que adoro este paraje. Tan fresco, tan auténtico y tan increiblemente saludable. Estaba radiante en primavera, con sus verdes de vértigo, su enorme variedad de florecillas silvestres y su clima perfecto. Y es que en un lugar así, es imposible caer en superficialidades y recursos artificiales porque es sencillamente natural y absolutamente genuino.

La vi llegar hacia mi, con su larga melena castaña clara, con sus vaqueros, su camisa de cuadros, repleta de sencillez y una gran sonrisa. En ese momento supe que trabajar con ella iba a ser una delicia, iba a disfrutar de lo lindo diseñando su gran día, tal y como ella lo dibujaba, tal y como lo estaba imaginando. Segura de si misma, y con las ideas muy muy claras.

La gran sorpresa del día fue conocer el lugar elegido. La Finca El Sotillo Viejosituada a sólo 5 minuto de Arcos, un lugar privilegiado sin duda, cuidadísimo y de puro romanticismo, que recoge todo el aroma del clásico cortijo andaluz y que representa la continuidad de las tradiciones y la arquitectura más típica de nuestra tierra. Instalaciones cómodas, elegantes y completísimas que gozan de un patio central de piedra con una capillita justo al fondo; porche, salón con capacidad para 300 personas, un picadero para espectáculos ecuestres, parking, un extenso jardín de césped verde intenso y un algarrobo a la izquierda que me robó el corazón nada más entrar. Magia por doquier y yo emocionadísima viendo como todas las piezas del puzzle iban encajando para dar lugar a un sueño maravilloso. Todo me cuadraba, nada se salía de su sitio, el lienzo perfecto para un diseño perfecto en un entorno casi bucólico, que pareciera recién salido de un cuadro de Van Gogh. Un lugar que sin duda evidencia fielmente el encanto y las características que en Jerez de Bodas queremos para nuestros novios.

Ella me dijo: “Quiero una boda sencilla y acorde con el entorno”. Me encantó recibir este mensaje porque lo que más me gusta es la integración natural de las cosas cuando cuadran con el medio. Recuerdo especialmente cuándo le decía que posiblemente no fuesen viables los pétalos de flores blancas para dibujar el caminito hacia el altar, ya que en este lugar, maravilloso e increíble, a veces también corría bastante brisa, a lo que ella respondió muy segura de sí misma: “El día de mi boda no soplará el viento”. El caso es que así fue porque el 9 de Mayo no se alzó ni una sola gota de aire ni se movió un sólo pétalo del suelo gris de piedra. Más sonrisas!!.

CAmino-del-altar

Fue como estar en el paraíso. ¡Cómo nos ha encantado! Nuestros centros maravillosos para la ceremonia, especialmente el centro sobre la mesa ceremonial  compuestos por rosas sprite, vendela, ranúculos, flor de cera y crisantemos en tonos nude muy suaves sobre una cacerola de cobre muy muy antigüa, tuvo un éxito tremendo, como todo lo que se realiza con cariño y pasión.

Las burbujas sobre la alberca que contenían las velas suavizaron aún más el perfil de una noche dibujada y enigmática y las letras gigantes de sus iniciales subrayaron bajo el horizonte una puesta de sol casi con toda seguridad irrepetible. El gran algarrobo lució espectacular repleto de lucecitas por todas partes y en su base, un montaje increiblemente romántico captó la atención de todos. Se trataba de un conjunto de tres alfombras decoradas de manera artesanal y con materiales nobles y naturales, con sus cojines a juego también tejidos a mano y sobre ello tres originales mesitas de palets construidas por Jose que tiene unas manos únicas; un conjunto  que diseñamos especialmente para Fanny & Fran y su día inolvidable. Para el sitting plan, recuperamos grandes ventanas antiguas que reestructuramos a partir del entorno para este día.

Este no sería un post completo sin agradecer eternamente a nuestros colaboradores su amabilidad y profesionalidad indiscutible, acompañadas siempre de una sonrisa continuada. La predisposición de Luís, el casero, para ayudar en todo cuánto encontraba a su paso, o la riquísima gastronomía de Catering Hotel el Lago de Arcos, cuyos profesionales se confabularon con nosotros en todo momento para que el resultado fuera el que fue, una boda alucinante y repleta de exquisiteces en todos los sentidos.

Todo lo demás se fue dibujando por sí sólo, armonía generalizada y un sin fin de detalles emocionantes que no tenían desperdicio. El final siempre es el mismo. Acabamos cansados y totalmente agotados pero eso sí, con un altísimo grado de satisfacción y la certeza de que todo fluyó naturalmente y tal como Fanny y Fran siempre habían deseado. Y se hizo la elegancia, la autenticidad, la sutileza…, mientras tenía lugar el atardecer más bello del mundo.

No te pierdas la galería completa de esta boda en nuestro blog. Te va a enamorar.

Blog Jerez de Bodas.